EL GRAN SANTUARIO
El Gran Santuario El día de ayer lo dejamos para descansar. El día de hoy nos levantamos temprano. Tenemos entradas para las seis de la mañana. La información por internet es buena, ayuda, pero no es absoluta. Habíamos leído que la mejor hora era la de la madrugada, para poder ver el amanecer. Habíamos leído que las entradas al parque se agotaban con meses de anticipación, y por eso las compramos desesperados hace ya tanto tiempo. Habíamos leído que no podíamos retrasarnos a la hora pactada porque perderíamos el derecho a ingresar. Mentira, mentira, mentira. Marquitos y Guille, los volvimos a cruzar, estuvieron pelando arvejas para una chola en el mercado a cambio de comida y alojamiento, no tenían entradas y consiguieron acá, y entrarán, yo sé, a la hora que decidan oportuna, y no habrá ningún problema. Aprendimos que siempre nos van a querer asustar, aprovecharse de nuestro desconocimiento para poder, así, robarnos un poco más. De ahora en adelante seguiremos nuestras propias reg...

