San Miguel de Tucumán
26/06/22
Cevil Pozo, 5.50 AM. Preguntamos y un poli nos avisa que hay unos colectivos gratuitos que pone Trenes Argentinos, para llevarnos hasta la terminal de San Miguel de Tucumán. Y ahí fuimos nomás.
Salido el sol, a las 8 nos vamos para el centro. Compramos unas bananas en el camino y el vago que nos vende nos cuenta que es de Berazategui y que como tantos otros ha encontrado la paz una vez salido de Buenos Aires. Nos avisa también que andemos despiertos porque reconociéndonos turistas los tucumanos nos van a querer aumentar.
No saben con quien se meten pienso, y le guiño un ojo al cocodrilo que llevo en el bolsillo. De ahí a la plaza independencia donde alguna vez clavada en una pica estuvo la cabeza de Avellaneda. Y a girar, porque alrededor de la plaza hay una riqueza cultural y arquitectónica increíble.
La catedral es una obra de arte, con una pinturas impresionantes y un coro tan bonito que me han dado ganas de volverme cristiano.
- No no no no. Nada de boludeces papi. – Escucho que me susurran por mi izquierda y al girar veo una cola roja que se arrastra como una víbora hasta la puerta.
De ahí a la casa Padilla, una familia influyente de la cual uno de sus integrantes fue gobernador. Una casa hermosa con un montón de objetos del mundo que la familia tenía de colección y que ahora son parte del patrimonio cultural de la ciudad. Reliquias de la China milenaria, de Cuzco, de Francia y hasta del antiguo Egipto.
Vimos la casa de gobierno, sitio donde antes estaba el Cabildo, que fue derrumbado; y luego a la Casita de Tucumán. Que casita ni casita, que no te escuche un tucumano porque se pudre. Casa histórica se dice. Y nos cuentan que a la noche hay espectáculo, así que prometemos volver.
Al mediodía nos comunicamos con nuestra anfitriona en CouchSurfing, María Victoria, Viko.
El 102 hasta Mate de Luna y de ahí dos cuadras hasta su casa. Casa que era de sus abuelos pero que ella ha estado reformando durante los últimos años, ya que es arquitecta y lo que ha hecho es una hermosura. La casa es enorme y muy bonita, y Viko una persona hermosa, que desde el principio nos brindó un montón de confianza y nos trató como si nos conociera de toda la vida.
A la tarde ya sin el peso de las mochilas volvimos al centro al show en la casita de.. pero la puta, a la Casa Histórica, a ver unas proyecciones y un maping sobre las esculturas de Lola Mora, que la verdad nos ha dejado con la boca abierta. Lo que sí me confundió un poco y me llamó la atención que todos los protagonistas de la historia eran estaciones del Subte A. Por lo que sospecho que el director debe ser porteño.
A la noche tarta de zapallito, cama de dos plazas y baño personal. Tomá mate.
Al otro día Viko nos llevó a pasear. De su hogar a Yerba Buena, un barrio de casas enormes y barrios cerrados. Luego al cerro San Javier, curva contracurva, a ver Tucumán desde una nube y al cristo Benidicente, de 28 metros de altura, con su mano en alto, bendiciendo al pueblo Tucumano. Sacala del ángulo, vo, Redentor.
Tortilla a las brasas calentita, agua caliente por 100 pesos la puta que lo parió, baño 30 pesos y me voy a mear a los yuyos. Guiño guiño al bolsillo, que no se como me permitió sacar ese violeta para el mate, el coco quería merendar.
De ahí a El Cadillal, todo esto con Viko como chofer y guía turística. Un dique artificial bellísimo y unos gansos hambrientos y fotogénicos.
Anochece y vamos directo a morfar un sambuche de matambrito completo con de todo para mí y para Nyx que todavía es vegetariana, sambuchito de provo con de todo y un poquito más.
Birrita y cine argentino, Medianeras, que más se puede pedir.
Todo esto en nuestro segundo día en San Miguel!! Ganadísimos.
Hoy, nuestro tercer día. No pude dormir bien, muchos ruidos en el living. ¿Viko tendrá insomnio?
Me levanto de la cama y me pongo a escribir, a oscuras, con un tesito de vainilla y algunas galletitas. Viko despierta y desayuna conmigo y ahí me cuenta que le ha pasado algo que merece ser contado. Soñó toda la noche con sus abuelos, cosa que nunca desde que fallecieron hace ya más de quince años. Primero con su abuelo que en un cumpleañitos la mira a ella que es pequeña y le dice que se vaya a laburar a Montevideo que allá va a tener mucho trabajo como arquitecta. Y Viko con pasajes a Barcelona en menos de un mes… Después con su abuela, que va a visitarla a su casa, que antes fue suya, y Viko le pregunta algo que ha querido preguntarle desde que arrancó la remodelación:
- Abue, ¿te gusta? –
- Me encanta. – responde su abuela con una sonrisa enorme que no se borra en todo el recorrido por la casa.
- Guau. – Es lo único que atino a decir.
- Sí, guau. – Responde Viko y agrega – Yo creo que es por ustedes.
- Guau. –
- Sí, guau. –
- ¿Por eso te levantaste anoche? – pregunto.
- No me levanté anoche. Toqué la cama y me desmayé. –
Silencio.
- Escuché ruidos toda la noche. – agrego cuando el lenguaje vuelve a mi boca.
Silencio.
- Los abuelos. – sentencia Viko finalmente, y sonriendo como una niña se va a bañar.
Los abuelos pienso para mis adentros y voy a despertar a Nyx que todavía duerme.
Es domingo y vamos al centro a comer unas ricas empanaditas tucumanas. Pedimos de todos los sabores, y nos sorprendemos al notar que las de humita no llevan salsa blanca, solo queso y choclo, pero choclo rayado. Por favor, que delicia!
Con la panza llena nos vamos a la casa de Mercedes Sosa que ahora es museo y nos enteramos que se llamaba Marta, y que un buen día se enteró que no se llamaba Marta sino Mercedes. Su padre cuando la fue a anotar eligió ese nombre, pero en la casa, en la escuela y en todos lados la llamaban Marta.
El museo tiene unas fotos hermosísimas y Luis, nuestro guía, nos trasmite la historia con un amor que se contagia. Toquen la pared donde nació la Negra que les va a dar suerte nos dice y eso hacemos. Se siente, la negra está con nosotros.
Una carta en la pared sentencia: Señora Mercedes Sosa reflexione. En cuatro días vence el plazo. Abandone el país o aténgase a las consecuencias. AAA.
Con piel de gallina seguimos el recorrido que finaliza con un video de ella cantando y un montón de artistas que la andan extrañando. Luis nos acerca unos pañuelitos de tela y nos pide por favor que nos sequemos las lágrimas con ellos. Asombrados le hacemos caso y nos enjuagamos los ojos que no paran de llorar. La Negra siempre lo logra. Cuando nos vamos le damos los pañuelos y Luis los pone en una maquinita que los escurre goteando nuestras lágrimas.
- Quien llora a Mercedes, llora lágrimas dulces. – Nos dice mientras junta el agüita en unos frasquitos.
Nos sincera que le hemos caído muy bien y anota nuestros nombres con motivo de llevarlos en carta hasta Italia a la tumba del padre Pío. Orará por nosotros asegura mientras nos estrecha la mano y nos despide.
Nos vamos como flotando. Sin duda el espíritu (no el fantasma) de Mercedes vive en esa casa.
Gracias.
De ahí derechito a Tina, una obra de teatro giratoria y musical, con proyecciones de San Martín y Belgrano que bailan y cantan fenomenal. 50 minutos a $150.-, una ganga. Nos vamos como niños que salen de una pelicula de Disney.
Afuera la realidad. La gente marcha con antorchas alrededor de la plaza Independencia, se cumplen 20 años del asesinato de Kosteki y Santillán. Fuego en todos lados, la noche se ilumina con la memoria de un pueblo que no olvida.
Viva Tucumán carajo.
Unas pizzas amasadas, Gordillo el comediante y a dormir, que mañana arrancamos para Tafí.



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